miércoles, 14 de mayo de 2008

Evaluación de proyectos I

Para seleccionar el mejor proyecto alternativo, es necesario tener manejo, no sólo de criterios económicos y financieros. Al ser este el caso de proyectos sociales en educación, es importante apelar a la metodología de costo – efectividad como medida de evaluación social. Por lo tanto es necesario tener manejo práctico las herramientas conceptuales y técnicas para la evaluación económica y social de proyectos de inversión y/o innovación.

Este proceso comprende la evaluación económica a precios de mercado, la estimación de los costos sociales y la evaluación social que incluye la aplicación de la metodología costo - efectividad.

Evaluación

Entre los problemas detectados en la transformación de la gestión educativa a nivel latinoamericano, esta la ausencia de evaluación de los resultados. Hoy que el proyecto educativo institucional se constituye en la base para el cambio en el paradigma organizacional en la escuela, es necesario plantearnos instrumentos de evaluación que sirvan para retroalimentar los procesos de planificación en los diferentes niveles del sistema educativo.

La escasez de recursos es una primera dificultad que hay que enfrentar, es por esa razón que antes de efectuar una inversión en insumos educativos para la escuela, se debe tener una medida de evaluación que nos permita mejorar la eficiencia de la inversión educacional.

Las organizaciones cuyo objetivo es producir bienes y servicios, es decir, las empresas, antes de realizar alguna inversión, ya sea para aumento de capital de trabajo o ampliación de su capacidad instalada, efectúan evaluaciones económicas y financieras con el propósito de obtener recursos del sistema bancario y financiero. En este caso la evaluación ex ante les permite determinar rentabilidad y beneficios futuros, y en consecuencia la oportunidad y la pertinencia de una inversión.

Una organización con objetivos y contenido social como es la institución educativa es difícilmente evaluable en términos de su producto económico, en tanto que este debería ser un aumento de la productividad debido a mayores conocimientos, aptitudes y habilidades adquiridas durante el proceso de enseñanza y aprendizaje.

A pesar de lo anterior, existen metodologías que sirven para determinar la factibilidad de una inversión en educación, estas pueden ser: la tasa interna de retorno, la razón beneficio-costo y el análisis costo efectividad.

Evaluación económica a precios de mercado

La evaluación económica a precios de mercado permite determinar cuál es el beneficio para la institución educativa de llevar a cabo cada proyecto alternativo, en moneda de actual y a precios de mercado. Para tal efecto, se deberá construir el flujo de costos y beneficios a precios de mercado de cada proyecto alternativo.

a) El flujo de beneficios generados por el proyecto a precios de mercado

Hay que considerar que los beneficios de la inversión en educación pueden ser:

a) Beneficios sociales directos medidos por el incremento de los ingresos debido a un mayor nivel de educación formal. O sea el incremento de la producción obtenida por la sociedad.
b) Beneficios sociales indirectos medidos por el incre­men­to de los ingresos de personas distintas de las que recibie­ron educación formal; y por último,
c) Beneficios privados directos expresados en el aumento de sueldos y salarios.

Además de lo anterior, existen beneficios de la educación que no pueden ser mensurables, menos aún, en unidades mone­tarias como son: los efectos sociales y políticos debido al incremen­to de la escolaridad.

Los beneficios a precios de mercado del proyecto están referidos a los ingresos propios que éste puede generar. Los ingresos propios son aquellos provenientes del aporte de las familias beneficiarias del proyecto. Para ello será necesario considerar la demanda efectiva proyectada para cada alternativa.

En el caso de las instituciones educativas con financiamiento público, fundamentalmente en el área rural, este aporte es mínimo, aunque en algunos casos existe un aporte de los padres y/o las APAFA’s para financiar determinadas actividades.

La institución educativa “Libertador San Martín”, para el desarrollo del proyecto “Caracoles Fuente de Progreso”, considera un aporte anual de los padres de familia de S/. 1 (un nuevo sol).

b) El flujo de costos y beneficios a precios de mercado

El flujo de costos y beneficios a precios de mercado consiste en restar de los beneficios generados por el proyecto, la suma de los flujos de costos de preinversión, inversión y liquidación, y de operación.

El Valor Actual Neto a precios de mercado (VANP)

El Valor Actual Neto a precios de mercado (VANP) es una medida de la rentabilidad del proyecto de inversión pública, que permite estimar cuál es el beneficio o el costo que representa cada proyecto alternativo para la institución ejecutora, financieramente y a precios de mercado. El VANP se estima sobre la base de los flujos de costos y beneficios a precios de mercado antes elaborados.


Cálculo del Valor Actual Neto a Precios de Mercado

Para el cálculo del valor actual de los beneficios menos los costos de cada proyecto alternativo, hay que desarrollar la siguiente fórmula:
Por los resultados se concluye que, los proyectos alternativos no presentan rentabilidad económica, en la medida que ambos observan valores negativos.

Estimación de los costos sociales

Para poder evaluar socialmente los proyectos alternativos formulados hasta el momento, se convertirán los flujos de costos y beneficios a precios de mercado, en flujos de costos netos valorizados a precios sociales, utilizando para ello los factores de corrección respectivos.

El flujo de costos sociales totales y su valor actual (VACST)

El flujo de costos sociales totales se construye corrigiendo el flujo de costos a precios de mercado para que reflejen sus valores sociales, utilizando para ello los factores de corrección(1). Puede resultar útil, si el flujo incluye muchos tipos de bienes y servicios, clasificar los rubros considerando los factores de corrección. Así, por ejemplo, se podrían considerar cuatro tipos de rubros: insumos de origen nacional (con excepción de los combustibles), combustibles, insumos de origen importado y mano de obra(2).

Sobre la base de este flujo, se estima el valor actual de los costos sociales totales, que representa el valor en soles de hoy del conjunto de costos sociales totales que involucra cada una de las alternativas definidas a lo largo de su horizonte de ejecución, considerando el valor social del dinero en el tiempo, expresado a través del costo de oportunidad social del capital.

El flujo de costos sociales netos y su valor actual (VACSN)

El flujo de costos sociales netos se construye deduciendo del flujo de costos sociales totales, el valor social de los beneficios calculados en el paso (que serían “costos negativos”).

Así como en el paso anterior, sobre la base de este flujo, se estima el valor actual de los costos sociales netos (VACSN), que representa el valor en soles de hoy del conjunto de costos sociales netos que involucra cada una de las alternativa definidas a lo largo de su horizonte de ejecución, considerando el valor social del dinero en el tiempo, expresado a través del costo de oportunidad social del capital.
Cálculo del Valor Actual del Flujo de Costos Sociales Netos

Para el cálculo del valor actual de los costos sociales netos de cada proyecto alternativo, hay que desarrollar la siguiente fórmula:
Por los resultados se concluye que los proyectos alternativos costos adecuados, en la medida que ambos observan valores positivos.

Evaluación social: análisis costo - efectividad

El análisis de costo efectividad de un proyecto educativo mide la eficiencia interna del mismo y se calcula comparando los costos con el rendimiento.

La evaluación de costo efectividad de un programa tiene como finalidad establecer relaciones entre los resultados o beneficios no-monetarios con los costos monetarios" (Briones: 1987).

Se define también como la habilidad para alcanzar los objetivos de un proyecto a un costo razonable. Un proyecto costo-efectivo deberá generar beneficios (al grupo meta) que sean mayores a la inversión total de la organización que la asiste. En el caso de asistencia en desarrollo, estos beneficios pueden a menudo ser difíciles de medir y monitorear. Asimismo, desarrollar un proyecto costo-efectivo no es lo mismo que desarrollar un proyecto a un mínimo costo. El reducir los costos de un proyecto no necesariamente significa alcanzar un proyecto altamente costo-efectivo, especialmente si el marco de tiempo para el análisis es corto (Dichter: 1989).

Cuando no es posible la cuantificación de la efectividad de una estrategia se expresa en términos de sus resultados físicos o psicológicos en lugar de su valor monetario. Esto es, los valores monetarios de los insumos de costo se relacionan con la efectividad que tiene un programa en producir un impacto en particular. Cuando la efectividad de los programas en lograr una meta específica (en vez de valores monetarios), se liga a los costos, el enfoque se considera mas bien un análisis de costo-efectividad nos permite examinar los costos alternativos para lograr tipos particulares de resultados, pero no podemos comparar directamente los costos en los beneficios (Levin. citado en Briones: 1987)".

Por lo dicho anteriormente es necesario tener una medida exacta tanto de los costos como de la efectividad del proyecto.

Medición de la efectividad cuantitativa de un proyecto educacional

Para este caso definimos como efectividad el logro de los objetivos formulados o implícitos que debe tener todo proyecto educativo, independientemente de la magnitud y naturaleza del mismo. Para el caso se puede tomar como indicador de efectividad a los índices de eficiencia interna. Por ese motivo hay que dividir la eficiencia interna en dos campos, la referida a los resultados del ejercicio educativo anual; y la referida la situación del alumno entre un ejercicio y el siguiente. La evaluación del comportamiento hasta la graduación en el nivel educativo respectivo, corresponde al análisis de la cohorte.

La eficiencia interna del ejercicio educativo anual mide el comportamiento de la población educativa en términos de resultados del ejercicio educativo anual (abril a marzo del año siguiente). Permite el análisis en términos de rendimiento. Las variables a considerar son la matrícula y el número de aprobados, desaprobados y retirados.

A partir de estas variables expresadas en indicadores podemos interpretar la efectividad del sistema en términos de logro y pérdida. Asimismo, estas variables pueden ser trabajadas en todas las áreas de influencia: nacional, regional y local.

La eficiencia interna interanual mide el comportamiento de la población educativa desde la óptica de su rendimiento y de su permanencia en el sistema entre un ejercicio educativo y el siguiente. Sirve de insumo para el análisis dinámico de la cohorte (éxito, permanencia, retraso, y alejamiento del alumno del sistema educativo). Las variables a considerar son la matrícula así como el número de promovido, repetidores y desertores, de las cuales es posible determinar el grado de éxito o retraso escolar.

Estas variables deben ser trabajadas preferentemente a nivel nacional. Para su tratamiento en áreas de influencia menores, hay que considerar en el modelo el fenómeno (o variable) migración, pues en zonas de alta emigración se puede equivocadamente aumentar la deserción y consiguientemente subestimar la deserción en zonas de alta inmigración neta.

Medición de la efectividad cualitativa de un proyecto educacional

Otra forma de medir la efectividad de un proyecto educativo (nacional, regional, local o por institución educativa), es a través de la aplicación de una prueba para medir los logros de los alumnos en lo que se refiere a objetivos de aprendizaje (rendimiento), y en otros casos, medición de sus habilidades para el aprendizaje. En algunos países de América Latina se aplican pruebas estandarizadas dentro de las actividades que regularmente realizan los Ministerios de Educación.

Si asumimos al rendimiento de los alumnos como indicador de producto, podemos decir que éste depende de las variables de contexto, de insumo y de proceso. Es decir, el rendimiento de los alumnos es la variable dependiente y las variables independientes pueden ser atribuidas al contexto; a los insumos que se utilizan en la escuela; y, a los procesos que se dan al interior de la misma. Por lo tanto puede ser explicada de la siguiente manera:
El modelo propuesto explica que cualquier variación en el rendimiento de los alumnos (producto) puede ser atribuida a la intervención en la escuela. En este caso puede ser a la dotación de materiales educativos (insumos); a la aplicación de una nueva metodología (procesos); o a un programa de desayunos escolares (contexto).

Para la medir la intervención de nuestro proyecto educativo podemos elaborar un diseño experimental con un grupo de control y mediciones antes y después en las variables independiente y dependiente.

Para tal efecto se constituyen al azar dos grupos, uno el experimental y el otro de control. Luego de constituidos los grupos se procede da loa siguiente manera:

a) Se hace en ambos grupos una medición "antes" (o medición pre-test).
b) Se aplica la variable independiente (o variable experimental denominada también de tratamiento) en el grupo experimental y no en el grupo de control.
c) Se hacen mediciones después (post test) en ambos grupos.
d) Se comparan las diferencias "antes-después" en ambos grupos. Si la diferencia del grupo experimental es significativamente mayor que la diferencia en el grupo de control quiere decir que el tratamiento experimental tiene un efecto en la variable dependiente.

Los pasos anteriores pueden resumirse en el siguiente cuadro:
Las "O" indican mediciones; la X, la aplicación del tratamiento experimental y las "d" las diferencias en las mediciones "antes - después".

De lo anterior podemos decir que, una medida de efectividad de nuestro proyecto educativo institucional es el logro de los objetivos del mismo, medidos a través de la metodología expuesta, en otras palabras, de la lectura de las mediciones "antes - después" podemos evaluar la efectividad o la no efectividad del mismo. Por lo tanto la "d" puede ser interpretada como un índice de efectividad.

La institución educativa “Libertador San Martín”, para el desarrollo del proyecto “Caracoles Fuente de Progreso”, considera como indicador de efectividad, en primer término, al número de beneficiarios (estudiantes) de los proyectos alternativos en el horizonte de evaluación del proyecto.

En segunda instancia se plantean (2) hipótesis de mejora en el rendimiento académico de los estudiantes:

a) Para la alternativa 1: un incremento porcentual de 15% en los resultados de la evaluación aprendizajes básicos (lógico – matemática y comunicación integral).
b) Para la alternativa 2: un incremento porcentual de 17% en los resultados de la evaluación aprendizajes básicos (lógico – matemática y comunicación integral).

Indicadores de costo – efectividad

El indicador de costo efectividad tiene como propósito determinar, entre un conjunto de alternativas, cual es el proyecto más eficiente para lograr un determinado resultado

Una de las formas de hallar un indicador de eficiencia es dividiendo los logros obtenidos (índice de efectividad) entre los costos de la siguiente forma:
La otra forma es hallar los costos por unidad de logro, dividiendo los costos del proyecto entre el índice de efectividad; de la siguiente manera: El primer cociente nos permite medir la eficiencia relativa del proyecto. Cuanto mayor sea el cociente más eficiente es el mismo.

El segundo indicador nos muestra el costo de cada unidad de logro, lo cual nos permitirá hacer comparaciones entre diferentes proyectos y determinar entre sí al "menos costoso". Cuanto menor es este indicador "más eficiente es el proyecto".

Otro indicador de eficiencia del proyecto resulta de la relación entre el costo del proyecto y el costo sistémico, que en este caso es el gasto educativo público según nivel o modalidad a la cual este referido. Este indicador se obtiene de la siguiente forma:
Este ratio nos explica en cuanto aumentaría el costo unitario público la aplicación del proyecto. Cuanto más pequeño sea este índice más eficiente será el proyecto.

Como hemos visto, los indicadores de costo - efectividad nos dan como resultado un beneficio único. Con más de un camino se llega a una misma meta (por ejemplo: una unidad de rendimiento producida por un grupo de alumnos). Y en ese sentido el beneficio puede ser expresado en cualquier unidad (ejemplo: unidades de rendimiento). El propósito de este método es hallar la forma más barata y eficiente de hacer algo (ejemplo: encontrar la forma menos costosa y más eficiente de producir una unidad de rendimiento).

Para evaluar el proyecto “Caracoles Fuente de Progreso”, el indicador de costo efectividad se calcula comparando el valor actual neto de los costos sociales versus el indicador de efectividad. Tal como se muestra a continuación:
Como podemos observar, en función de la metas de atención, el proyecto alternativo 1 presenta un indicador de efectividad de S/. 2.1 (nuevos soles por unidad de logro), de la misma forma, el proyecto alternativo 2 observa S/. 0.3 (nuevos soles por unidad de logro).

Por otro lado, en relación a la mejora de los aprendizajes, el proyecto alternativo 1 presenta un indicador de efectividad de S/. 337 (nuevos soles por unidad de rendimiento), de la misma forma, el proyecto alternativo 2 observa S/. 43 (nuevos soles por unidad de rendimiento).

Conveniencia de realizar un análisis de costo efectividad

Si nos sujetamos al objetivo general del proyecto educacional, que es el mejoramiento de la calidad de la educación que se imparte en las escuelas, mediante la inversión en insumos, incorporación de nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje, así como el apoyo nutricional y de salud, veríamos que éste se ajusta a las necesidades de un producto educativo específico (rendimiento) que se da al interior del sistema educativo, objetivo que no podríamos ligar a la eficiencia externa del sistema medida por su rentabilidad económica. Esto unido a las objeciones respecto del análisis costo-beneficio(3), nos dan luces suficientes para elegir como más apropiado y pertinente un análisis de costo- efectividad.

Un indicador de eficiencia interna tal, contribuiría a mejorar las estrategias de asignación de recursos al interior de la institución educativa, y a su vez, intensificaría las actividades de recojo de información, en la perspectiva de ir creando bases de datos que nos permitan realizar evaluaciones más exhaustivas.

Lo anterior no invalida la posibilidad de hacer un análisis de eficiencia externa de manera complementaria, tomando en cuenta las objeciones a esta tipo de análisis, y buscando formas creativas para el cálculo de los beneficios económicos, considerando no sólo los ingresos por trabajo o mayor productividad (beneficios directos), sino también, beneficios económicos indirectos, por ejemplo: ahorro en costos por alumno, en salud y alimentación, y demás externalidades.

Citas

(1) “Los factores de corrección: la valoración de mercado de los costos no es igual a la social debido a una serie de elementos que se pueden clasificar en dos grandes grupos:
Impuestos directos (impuesto a la renta), que no se considerarán como costos adicionales del proyecto, dado que si bien es una salida de dinero para la respectiva institución, es también un beneficio para el Estado, por lo que su efecto social final es nulo.
Distorsiones en la valoración de mercado de los bienes y servicios, que hacen que sea distinta a la valoración social. Entre dichas distorsiones se encuentran los impuestos indirectos. Con el fin de corregir estas distorsiones, se estiman los “factores de corrección” de los bienes y servicios a considerar, de manera tal que el producto del costo a precios de mercado y el factor de corrección arroje su respectivo costo social.” Guía para la Identificación, Formulación y Evaluación Social de Proyectos de Inversión Pública del Sector Educación a Nivel de Perfil. Ministerio de Economía y Finanzas.
(2) Tipos de bienes y factores de corrección:
Factor de corrección de bienes de origen nacional: debe incluir los efectos en la recaudación de impuestos y las diferencias en las valoraciones sociales y de mercado (sin impuestos) de los bienes. Sin embargo, y a menos que haya evidencia específica de lo contrario, se sugiere asumir que no existen tales diferencias.
Factor de corrección de bienes de origen importado: se sugiere considerar que, generalmente, el uso de insumos importados por parte del proyecto incrementa la importación total de bienes en la economía y, por tanto, la recaudación por aranceles.
Factor de corrección de la mano de obra: se sugiere considerar que aquella que será utilizada en el proyecto que se evalúa no se encontraba antes empleada, por lo que el costo social no debería incorporar los impuestos indirectos, dado que éstos aumentan la recaudación, beneficiando al Estado.
Guía para la Identificación, Formulación y Evaluación Social de Proyectos de Inversión Pública del Sector Educación a Nivel de Perfil. Ministerio de Economía y Finanzas.
(3) Algunas objeciones al análisis costo - beneficio se derivan de los supuestos sobre los cuales se basa como:
Las diferencias de ingresos de las personas de la misma edad corresponden a diferencias en sus niveles de educación formal. Esto es cierto, en tanto las imperfecciones en el mercado de trabajo no permiten, por la segmentación de los mismos (diferentes remuneraciones en cada uno de los segmentos), una relación funcional directa entre educación e ingresos.
Las diferencias en los ingresos reflejan las diferencias en la productividad, ellas pueden asumirse como beneficios sociales derivados de la educación. Esto es sólo una aproximación en un mercado de trabajo imperfecto y con desempleo.
El cálculo de la tasa interna de retorno supone el pleno empleo de los trabajadores educados. Como es evidente este supuesto no se ajusta a nuestra realidad, a pesar que la metodología se corrige ajustando el ingreso-edad-nivel educativo con las tasas de empleo.
El cálculo de la tasa social de retorno sólo considera los beneficios económicos directos de la educación. Como vemos, los beneficios no económicos e indirectos de la educación están al margen. Este análisis no permite calcular las externalidades de la educación. Además, cabe añadir que los datos referentes a los perfiles ingreso - edad son transversales. Conocer la evolución de estos indicadores a través del tiempo requiere esfuerzo adicional para su cálculo, en la medida que no existen datos en forma de series históricas.
El análisis costo - beneficio no nos dice nada acerca de cuánto debemos invertir. Asimismo, el individuo no siempre actúa racionalmente ya que la educación no puede ser vista como un bien de consumo cualquiera, existen motivaciones de tipo cultural que atraen a la población hacia la escuela. Se supone cierta libre elección en cuanto estudiar o no, ante lo cual nos preguntamos ¿hasta qué grado para los más pobres existe esta elección?
Las muestras son diferentes: los costos se generan en el sistema educativo (escuela, universidad e instituto superior); mientras que los beneficios (sueldos y salarios) se dan en el mercado de trabajo y en el universo de la empresa.

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