miércoles, 18 de junio de 2008

Evaluación de proyectos II

Un paso importante en la evaluación de proyectos es el análisis de sensibilidad, previo a la selección del mejor proyecto alternativo. Luego, es necesario realizar un análisis de sostenibilidad, para a renglón seguido construir la matriz de planificación o marco lógico del proyecto seleccionado.


Análisis de sensibilidad

La situación de incertidumbre producto de una realidad compleja y cambiante que caracteriza a la sociedad no es ajena a los proyectos de inversión que se desarrollan en las instituciones educativas, por lo tanto, se hace necesario realizar un análisis de sensibilidad de la rentabilidad del proyecto ante este escenario tan complejo.

Lo anterior implica plantear escenarios alternativos, lo que supone estimar los cambios que se producirán en los indicadores de costo efectividad, ante cambios en las variables del contexto, para con esta información elegir el proyecto alternativo.

Para desarrollar el análisis de sensibilidad se recomienda seguir los siguientes pasos:

a) Determinar las variables inciertas y su rango de variación Es importante precisar el rango de variación de las variables inciertas, en términos porcentuales, y los intervalos de variación con los que se trabajará, los que deben estar de acuerdo con los límites probables que se espera tomen las variables que se van a sensibilizar.

b) Estimar los cambios en el indicador de rentabilidad social ante modificaciones de las variables inciertas antes definidas: Después de determinar las variables inciertas y su rango de variación, será necesario volver a estimar el indicador de rentabilidad social asociado con los diversos valores de dicho rango. Por ejemplo, si se ha definido un rango de variación de –30% a + 30%, con intervalos de diez puntos porcentuales, el resultado será una tabla como la siguiente (en el caso de tener n proyectos alternativos).

A continuación presentamos, a manera de ejemplo, el análisis de sensibilidad ante variaciones en el rendimiento de los estudiantes.

En el cuadro adjunto se puede apreciar que las variaciones en el rendimiento no alteran en mayor medida la relación costo efectividad de los proyectos alternativos.

De la misma forma que en el anterior caso, presentamos el análisis de sensibilidad ante variaciones en el costo total del proyecto.

En el cuadro precedente muestra que las variaciones en el costo total del proyecto no alteran en mayor medida la relación costo efectividad de los proyectos alternativos.

c) Análisis de escenarios de riesgos o peligros. El planteamiento de escenarios probables se basará en la información proveniente del diagnóstico y de consultas con instituciones especializadas. Igualmente se requerirá analizar si el proyecto no generará otros peligros que puedan impactar a Terceros. El detalle y profundidad del análisis de escenarios dependerá del nivel de estudio.

Seleccionar el mejor proyecto alternativo

Finalmente, sobre la base de la evaluación social y el análisis de sensibilidad se deberá seleccionar el mejor proyecto alternativo. Para tal efecto hay que tener en cuenta si existen diferencias significativas entre la rentabilidad social de los proyectos alternativos, asimismo, de acuerdo con el análisis de sensibilidad, considerar la variación de las variables consideradas más inciertas o riesgosas y su probabilidad d ocurrencia

Para seleccionar la mejor alternativa para el proyecto “Caracoles Fuente de Progreso”, comparamos los indicadores de costo efectividad, por lo cual se concluye que el proyecto alternativo 2 presenta una relación costo efectividad menor, es decir, el proyecto se presenta más eficiente en la medida que sus logros son mayores a un costo óptimo.

Análisis de sostenibilidad del proyecto seleccionado

El análisis de sostenibilidad tiene como objetivo determinar la capacidad del proyecto seleccionado para financiar los costos de operación y mantenimiento que genera en de su horizonte de evaluación. Para esto desarrollamos, previamente, algunos aspectos referidos al financiamiento de proyectos educacionales

Financiamiento de proyectos educacionales

Desde nuestra perspectiva, financiamiento significa la consecución y distribución de medios de pago para la adquisición de recursos destinados a la realización de actividades previamente escogidas. Constituye la parte final de un plan, programa o proyecto. Primero debe definirse qué se va a financiar y por qué, para luego determinar la cantidad recursos que se necesitan, cómo se usarán y cómo se conseguirán. El financiamiento de la educación debe verse primero como parte integrante de la política fiscal general del Estado, y en segundo, término como financiamiento en sí mismo, con sus modalidades específicas.

El diagnóstico del financiamiento de la educación nos muestra que este no ha emanado de la heterogénea realidad socio-económica y cultural del país, en tanto que, para una realidad heterogénea no es aconsejable aplicar un modelo homogéneo. La asignación de los recursos no ha considerado las peculiaridades del sistema educativo, en la medida que cada nivel y modalidad educativa tiene sus propias características y, por lo tanto, sus exigencias de recursos.

De lo anterior se colige que ha primado un enfoque economicista del financiamiento de la educación, concepción que reside en la disponibilidad de recursos financieros, es decir el financiamiento está se restringido al presupuesto: "Hasta donde alcance el dinero". A pesar de la existencia de una metodología de “presupuesto participativo, en el sector no se promociona la participación organizada de los estudiantes, familias; empresas; comunidad; cooperación internacional, entre otras. Sin embargo, el sector de manera cíclica aplica de medidas de racionalización del gasto por encima del límite permisible en términos de reducción de turnos, horarios, relación maestro alumno, reducción de horas, etc.

Finalmente, entendemos por financiamiento de la educación a la obtención y distribución de recursos financieros (fondos) y no financieros (recursos: humanos, materiales, físicos, etc.), para satisfacer las necesidades educativas y las demandas de la sociedad por educación.

El financiamiento para la educación se obtiene del aporte del estado, de las instituciones y de las familias y se aplican para materializar los objetivos y metas educativas previamente seleccionadas y priorizadas. Asimismo, demanda aplicar un conjunto de métodos, técnicas y procedimientos que hagan posible cumplir con los propósitos establecidos; es decir, hacer más eficientes los proyectos educacionales.

A continuación presentamos las fuentes de financiamiento tradicionales de la educación:

Identificar y estimar las principales fuentes de financiamiento

En primer término hay que identificar las fuentes de financiamiento que tendrá el proyecto seleccionado, sin considerar aquella proveniente del presupuesto de la unidad ejecutora, entre las cuales se puede considerar: aportes de los padres de familia, transferencias de organizaciones no gubernamentales (ONG) y de organismos internacionales(1).

Estimar la proporción de los costos del proyecto que no son cubiertos por sus ingresos esperados

Para este propósito se estimará la proporción de los costos operativos que no podrán financiar el proyecto. Para ello, se deberá restar del flujo de costos a precios de mercado, el flujo de ingresos esperados.

Para la alternativa seleccionada del proyecto “Caracoles Fuente de Progreso”, se toma en cuenta el flujo de costos operativos calculado en el horizonte de evaluación del proyecto y se le resta de los beneficios.

Tal como se puede observar en el cuadro adjunto, el aporte de los padres de familia (un nuevo sol anual) no es suficiente para cubrir los costos de operación del proyecto. A partir del segundo año se presenta un déficit de financiamiento del 53.3% que llega hasta el sexto año a 32.4%.

Analizar las posibilidades de cobertura de los costos del proyecto a través del presupuesto público de la institución ejecutora

Se deberán analizar las posibilidades reales de financiar los costos que no serán cubiertos por los ingresos antes estimados -especialmente en el caso de la fase de post inversión- a través del presupuesto de la unidad ejecutora. Se deberá considerar la magnitud de este presupuesto que puede dirigirse al proyecto, así como el crecimiento real del mismo sin incluir ampliaciones extraordinarias. De otro lado debe tenerse en cuenta los escenarios posibles en la estimación de los ingresos.

En el cuadro adjunto se muestra que, la unidad ejecutora que se hará cargo del proyecto “Caracoles Fuente de Progreso” que pondrá en marcha la institución educativa “Libertador San Martín”, será la Dirección Regional de Educación (DRE) de Huaraz. Tal como lo demuestran las cifras, el flujo incremental de su presupuesto de bienes y servicios hace posible que ésta financie el déficit con creces.

Matriz de planificación del proyecto seleccionado

La Matriz de Planificación del Proyecto (MPP) o Esquema de Planificación de Proyectos (EPP) en el método ZOPP (Planificación de Proyectos Orientada a Objetivos – GTZ), es más conocida como Matriz de Marco Lógico, en la medida que es una herramienta de planificación que se deriva de Enfoque del Marco Lógico – EML.

El EML es en el método mediante el cual se estructuran los principales elementos de un proyecto, subrayando los lazos lógicos entre los insumos previstos, las actividades planeadas y los resultados esperados (NORAD)

“La Matriz de Planificación de un Proyecto (MPP) daría paso a la fase de diseño, es decir, a la preparación de una intervención para que pueda ser llevada a la práctica. De hecho, en el diseño se trata de elaborar y formalizar la alternativa seleccionada durante la fase anterior, convirtiéndola en una propuesta operativa que puede ser realizada con elevadas posibilidades de éxito” (UNED).

La MPP sirve para la planificación concreta del proyecto, señala el contexto de responsabilidad del proyecto (magnitudes manipulables) y lo delimita frente a factores y constelaciones externos (“presunciones”), asimismo, aclara la conexión (mutua) del proyecto con su entorno y ofrece en una matriz un esquema comprimido sobre el proyecto.

La matriz debe responder a las siguientes preguntas: ¿Qué se pretende alcanzar? ¿Bajo qué condiciones? y ¿Con qué provecho? Esta tiene dos entradas de información: la vertical, que consta de 4 filas, y la horizontal, que consta de 4 columnas.

Las filas hacen referencia a los cuatro niveles de objetivos del proyecto: el fin, el propósito, los componentes o resultados y las acciones. Las columnas de esta matriz contienen información referente a cada uno de los niveles contenido en las filas: los objetivos relacionados con cada fila; los indicadores; los medios de verificación; y, los supuestos relacionados a cada fila.

Es indudable que la variedad de enfoques de planificación, así como la naturaleza y características de cada proyecto social en educación, nos obligarán a efectuar adaptaciones del instrumento para cada caso.

La institución educativa “Señor de la Soledad” de la ciudad de Huaraz capital de región Ancash, esta elaborando el perfil de proyecto “Promoción de talleres para niños trabajadores”, en tal sentido, para construir la matriz de planificación del proyecto seleccionado ha tomado, en gran medida, las siguientes consideraciones:

a) El objetivo de desarrollo (finalidad o misión del proyecto); el objetivo del proyecto general; y, los resultados, se derivan del análisis de problemas (causa-efecto); objetivos (medios-fines); y, de la selección de las alternativas.
b) Los resultados esperados son los medios necesarios para el logro del objetivo del proyecto.
c) Las actividades son las operaciones que se deben realizar para la consecución de cada uno de los resultados planteados. Éstas deben vincularse con uno o más resultados.
d) Se incluyen los recursos o insumos necesarios para la realización de cada una de las actividades, asimismo, se van precisando los costos para la movilización de los recursos educacionales.
e) Los supuestos, hipótesis o condiciones se establecen de abajo a arriba tomando en cuenta las condiciones previas o de inicio, éstas se anuncian, de preferencia en positivo, manteniendo la lógica de la intervención.
f) Se elaboran indicadores para cada resultado y objetivo. En todo caso, si queremos seleccionar un buen indicador, deberemos aplicar estos tres principios: (i) Los indicadores deben ser significativos y relevantes (ii) Los datos requeridos para hacer cálculos no deben ser excesivamente caros; y, (iii) Los indicadores y su cálculo deben adecuarse a la capacidad institucional de la entidad ejecutora, es decir, dicha entidad debe estar preparada para saber manejarlos. Una vez aplicados los indicadores seleccionados deberán proporcionar información acerca de la cantidad, la calidad, el tiempo, la zona y los colectivos afectados.
g) Se precisan fuentes de verificación, entendidas estas como es el conjunto de medios o procedimientos que nos permiten analizar hasta qué punto se han cumplido los indicadores. Un indicador que carezca de fuente de verificación resulta inútil, pues será imposible comprobar su cumplimiento. Cada resultado y objetivo debe tener su fuente de verificación. Parece conveniente comenzar por los resultados e ir ascendiendo hacia el objetivo superior.
h) En general, el nivel de detalle de cada uno de los casilleros de la matriz, tenderá a ser menor a medida que subamos de “abajo” hacia “arriba” respetando de manera estricta la lógica de intervención.

(1)“En los dos casos anteriores - transferencias de instituciones privadas ONG y organismos internacionales públicos o privados - , es importante tener en cuenta, además, si los recursos deberán ser devueltos -situación en la cual hay que considerar la condicionalidad y periodicidad de los pagos- o si serán entregados como donación es recomendable estimar el monto de ingresos que serían recibidos bajo diversos escenarios de ocurrencia: optimista, conservador y pesimista”. Guía para la Identificación, Formulación y Evaluación Social de Proyectos de Inversión Pública del Sector Educación a Nivel de Perfil. Ministerio de Economía y Finanzas.

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